CLUB SOCIAL SAN JUSTO
Fundado: 21 de Diciembre de 1919

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Actividad: SOCIAL - CULTURAL - DEPORTIVA - FOMENTO - PRO BIBLIOTECA

"Al Servicio de la Comunidad de San Justo y La Matanza"

miércoles, 30 de marzo de 2016

Invitación municipal del 2 de Abril

Señores Socios y Vecinos
Informamos de la invitación recibida del Municipio de La Matanza del Día del Veterano y los caídos en la Guerra de Malvinas, que la misma la hacemos extensiva a todos ustedes, y que expresa textual:
“La Sra. Intendenta Municipal, Verónica Magario, invita a Ud. al acto y desfile que se llevará a cabo en conmemoración del Día del Veterano y de los caídos en la Guerra de Malvinas, que se realizará el día 2 de abril a las 10 hs. en Av. Crovara 800, Ciudad Madero.” (Ver imagen de invitación).

martes, 29 de marzo de 2016

Imposible

He escuchado muchas palabras malas, palabras duras, ofensivas, palabras que dañan, pero ninguna como… “imposible”.
Lo imposible limita al hombre, lo reduce a un simple: “es todo lo que hay”, frase tan conocida en estos días, frase dicha en un acto de conformismo, de aceptación sin reproche.
Sí, no he escuchado palabra tan dura como “imposible”, porque limita al hombre para el olvido de aquello que lo lastimara y permitirlo, así, renovarse en la esperanza.
Imposible es la muerte fuera de la fe, porque no se puede vivir sin ella, sin la esperanza de renacer en Dios, después de la vida terrena.
Imposible nos impide ver la esperanza en los ojos del que llora, del que sufre, aun en aquellos que ya lo dieron todo por perdido.
Imposible es no ver en las flores, en el mar, en el firmamento o hasta en una noche de tormenta, a la poesía o… no encontrar en ellos la mano de Dios.
Un sueño imposible es solo un sueño que precisa del sacrificio y la constancia para lograrlo. Sólo el incrédulo, el cobarde o el que pretende lastimar justifica su argumento con lo imposible.
Imposible es no amarla a ella, mi esposa, como la amo, más allá del cuerpo; y fue imposible su amor tantos años atrás, que hoy lleva una vida, de posible.
Imposible es el mejor ejemplo de que todo es posible.
Imposible es no ver la obra de Dios en todo lo que nos rodea, incluso en aquellos momentos que pareciera habernos abandonado.
Imposible, realmente imposible... es no ver a Dios.
Por Samuel Ramires

domingo, 27 de marzo de 2016

Pascua de Resurrección

Estimados Socios, Autoridades, Dirigentes, Vecinos, Jóvenes, Amigos y Familias.
La Comisión Directiva del Club Social San Justo les desea una ¡Feliz Pascua de Resurrección!, con la reflexión para encontrar el camino de la paz y la armonía que merecen.
27 de Marzo de 2016.

viernes, 18 de marzo de 2016

Reflexiones de la historia...

A MIS COLEGAS.
Ustedes saben que un antiguo saber común, supone con cierta simpleza que;”La literatura es el lugar de la imaginación, y la historia el lugar de la verdad”, aunque la historia muchas veces esta fundada sobre la duda, es por eso mismo que no hay verdades absolutas, pero en la historia hay un orden, lógica, ética principios.
Toda escritura es un pacto con el lector, quien toma un libro de historia se dispone a leer la verdad, le sorprendería al lector que esa información fuera otra cosa.
Aunque tenemos que entender que el Arte en si es un juego, Jorge Luis Borges decía, –refiriéndose a la literatura–:“Hay que jugar con la seriedad del niño que juega”, Louis Stevenson –La isla del tesoro, La flecha negra, El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde–, afirmaba que: “El arte dignifica y eleva, no solamente al que lo practica sino a todos los que los rodean”, los filósofos contemporáneos Freud, Schiller, Marcuse, aseveraban que: ”El arte es algo totalmente lúdico, no utilitario”.
Algunos pueden pensar que la historia es, como diría el filosofo francés Descartes;”viajar a otros países verlos y regresar a casa”, si decimos en cambio nuestra historia estamos consientes de que nos forma como seres humanos.
Siempre resulta vital e interesante aquella historia que más directamente dice algo de nosotros. Entonces es necesario estudiarla porque la historia nos rodea, la historia es algo vital y su conocimiento nos llena de sentido.
El filosofo griego Sócrates, maestro de Platón, allá por el año 490 antes de Cristo dijo “Conócete a ti mismo”, y que mejor manera de conocernos a nosotros mismos que sabiendo nuestra historia. Creo que el vinculo historia-vida es algo que nunca debemos olvidar.
Siempre debemos de recordar que somos un producto de la historia, la historia es un proceso, de ahí que no debemos asumirnos como un producto no acabado, definido, terminado, sino como uno histórico en movimiento, que va integrándose con los nuevos sucesos que ocurren.
Yo creo que el compromiso del historiador es ofrecer certidumbre, garantizar que lo que dice o escribe, efectivamente ocurrió. Ahí estaría la cientificidad que nos reclama el compromiso adquirido, ofrecer certidumbre. Para eso, desde luego hay toda una metodología que es parte de la formación y la práctica de los historiadores.
De lo contrario tendremos que plegarnos definitivamente a la antigua frase que dice. :”Hasta que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador”.
Por Carlos Boragno

viernes, 4 de marzo de 2016

Alberto Olmedo a 40 años de la broma

El día que "asesinaron" a Olmedo
Este año se cumplen 40 años de un episodio curioso en la vida del rosarino: en su programa “El Chupete” se anunció, a modo de broma, la muerte del humorista. Como castigo, el gobierno militar le levantó el ciclo. Historia de una censura.
Mañana se cumplirán 28 años de la muerte de Alberto Olmedo. En mayo, serán 40 de su "primera muerte". Un chiste que le costó caro.
Fue como si se hubiera acostado en un ataúd para presenciar las reacciones en su propio funeral. La "primera muerte"  de "El Negro", 40 años atrás. Antes de que se asomara a la cornisa, caminó por la otra, la cornisa del humor. La broma le costó la censura militar. Fue un 4 de mayo de 1976, a las 20.27. Un locutor del programa “El Chupete” (su programa), puso garganta  fúnebre al anuncio: “Desgraciadamente, el actor Alberto Olmedo ha desaparecido. No está entre nosotros. Esa es la razón por la que nos vemos obligados a pasar, en su homenaje, uno de sus últimos programas grabados”. Más de uno frente al armatoste blanco y negro, se desmayó.
Aquel día Olmedo pudo apoyar la nuca en la almohada recién a las seis del otro día. Lo llamaban los parientes, los amigos, los periodistas. Le recriminaban el atrevimiento de “morirse en vida”. La picardía no resultó gratuita. Año tenebroso, Golpe militar dos meses antes, y una decisión: “El Chupete” fue levantado del aire de Canal 13. La palabra “desaparición”, como metáfora de todo.
"El Negro fue debate nacional, eje de los cuestionamientos más descarnados. Se le exigieron “mínimas normas de respeto por la condición humana” y hasta “Pedido de perdón por el macabro chiste”. El diario "Última Hora" denunció en sus páginas que los llamados a la redacción saturaron las líneas. “Mi hijo de 10 años sufrió una crisis nerviosa. Nadie tiene derecho a causar gratuitamente tanto dolor”, acusó una lectora.
Aquella noche las agencias de noticias y los diarios eran hervideros. "Noticias argentinas" remitía el despacho 123, con necrológica incluida, y al rato se desdecía. “Las autoridades de Canal 13 informaron que debido a una broma de mal gusto se dio una falsa noticia de fallecimiento”. Algunos periodistas fueron a buscar a Olmedo al Maipo, a constatar que respiraba: “Había que intentar algo nuevo”, se defendía el rosarino. La gente no esperó el final del cuadro donde yo decía: ¿Se lo creyeron?”.  
Muchos ofendidos, mucho dedo acusador. Olmedo ya no era el mismo que ochos antes había batido el récord mundial de permanencia en cámara: 36 horas de transmisión, sin dormir, en una cruzada por el Hospital de Niños y la Casa Cuna. “Siento que el público ya me ha perdonado”, decía meses después del chascarrillo. “Me equivoqué. Lo acepto. La gente olvida y disculpa si te quiere bien. El escándalo lo provocó la mediocridad de la TV argentina”.
El juego con la muerte era constante, aunque ni él lo percibiera. En 1985, quemó a su personaje Rucucu en pantalla, “asesinándolo”. Tal vez aún no se percibía del todo el aura triste que inundaba a Olmedo, que decía en voz baja a sus amigos: "Cada vez que termino de actuar, me quedo vacío". Ya lo decía el director teatral Alberto Ure magistralmente: “Olmedo fue la  víctima de la risa argentina, el sacrificado por la alegría ajena. Parado en el centro de cada argentino, ya no le quedaba lugar para aguantarse a sí mismo”.
Dos días antes de su muerte “real”, marzo de 1988, Olmedo ya se desangraba en presentimientos en la Revista “Siete Días”: “¡No te da miedo que tu fama sea mucho más duradera que tu vida?”, le preguntaba el periodista. “Claro que me da miedo. No me queda más remedio que aceptarlo. En este país la gente le suele ser más fiel a los muertos que a los vivos". 
Mañana se cumplirán 28 años de aquella última –impensada- función de “Éramos tan pobres” en Mar del Plata y del vértigo mortal de ese balcón maldito de un piso 11. Costó creer que no fuera otra broma más y que “Piluso” no hubiera lanzado un monigote de utilería como “doble de riesgo”.
“Algún día voy a tener a la mejor mina. Voy a ir al mejor restaurante, con el mejor champagne y un Chesterfield, y cuando termine voy a agarrar el mantel y ¡Faaaá! ¡Voy a tirar todo a la mierda! Y cuando venga el mozo, preguntaré: ¿Cuánto se debe?”. Eso predijo alguna vez ante su amigo “Chiquito” Reyes, cuando su “pieza” tenía “chiflete y entraba el frío por los agujeros”. Lo cumplió años después, en Fechoría. Con su muerte inventada en 1976 pasó algo parecido. Aquel chiste mortuorio, lo hizo tomar dimensión de qué se sentía estar muerto para el público. Como estar haciéndose el dormido en el propio velatorio.
Fuente: Diario Clarín (04-03-2016)
 http://www.clarin.com/extrashow/tv/dia-asesinaron-Olmedo_0_1534046960.html